BCCPAM000539-2-02000000000000
: ~~ B= | uno es él sol, uno cada planeta, una es cada estrella, unaes la lierra, uno el mar, una la fuente, uno el rio, uno es el roble, una la yerba que se cria 4su sombra, una la planta parasila que se abraza 4 sus ramas, y cada una de las cosas es una | porque tiene su esencia y naturaleza propia y distinta de las otras. Pero todas ellas forman una gran unidad, la unidad del ~ mundo material: rémpase por un momento esa unidad ; admi- tase la hipdtesis de que los orbes planetarios se muevan ais- ladamente, y sin conservar las leyes de atraccion mutua y de dependencia Jos unos de los otros: destriiyase esa conexion intima que tienen en la tierra los objelos entre si: empéfiese - uno en que haya fuentes sin fillraciones de lo alto a lo bajo, 6 sin vias subterraneas por donde marchan las aguas saliendo de los lagos:6 rios que no salgan de los vapores del mar eon- vertidos en nubes, y estas en aguas que caen sobre montes y oteros, para caminar 4 un catice comun y volver al Océano de donde salieron; obstinese en que la planta parasita suba como la palma , que las hayas nazcan en medanos de arenas, y que la yerba crezca sobre los aridos riscos; hagase todo esto, rom- piendo esa unidad del mundo, y esa armonia que gttardan los fluidos con los sdlidos , los séres pequefios con los medianos, y estos con los mayores, y el mundo se convertira en un caos. Y es esto precisamente lo que hizo el protestantismo, rom- piendo la unidad que la Iglesia habia formado de todos los | pueblos , y por medio de la cual los habia civilizado ya en gra- do mayor, y conlinuando en los mismos medios, los hubiera perfeccionado hasta tocar al grado de que es capaz la sociedad, atendida su condicion. Ningun mal, habia dicho Platon ‘ , es mas pernicioso para una ciudad, que el dividirla , haciendo mu- chas de una: y el mayor bien que se le puede hacer en sus es- cisiones , es vencerla y volverla 4 su unidad. Una vez establecida ‘Lib. V. de Republ.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz