BCCPAM000539-2-02000000000000

— 159— Bat - os, pretendidos, derechos de los Césares, paganos,, Como preliminar de la materia sobre que versa el primer articulo de este razonamiento , vamos a referir un trozo de his- toria perteneciente al pueblo hebreo, ya decir cuatro palabras sobre el silencio que guardé Jesucristo , respecto de las cosas temporales que ocurrian en su época. (Muy digno de nolarse es, en efecto, que el Maestro celes- tial no hablase nada sobre el érden politico , que estaba vigente en la sociedad , cuando El vino al mundo y vivid entre los iom- bres. La misma conducta observé tocante al dereclio publico y de gentes , enténces vigente, 4 pesar de haber sido tentado in- directamente por los fariseos, para que lo hiciese. El estado po- litico de la Judea era en aquellas coyunturas el siguiente : Los romanos que, en tiempo de Pompeyo, habian sido Ila- mados por Hircano y Aristébulo, nietos del Pontifice y principe Simon, hermano de Judas Macabeo, para que el mismo Pom- peyo dirimiese la contienda que los dos hermanos tenian sobre la posesion del Sumo Sacerdocio , y como anejo a él, del honor del principado, habian reducido la Judea 4 provincia tributa- ria, si bien ellos no ejercian en ella ningun género de autori- dad. Pompeyo resolvid la cuestion, dando: la razon 4 Hircano, por ser mayor que Aristébulo; pero este se rebel, y llévando tropas 4 Jerusalen, encendié la guerracivil, llenandolo todo de tumultos y de sangre. Volvié enténces Pompeyo a Jerusalen con sus tropas, y la tomé & viva faerza, devolviendo 4 Hirea- no el pontificado; pero este cedié el principado a los romanos, consintiendo en ello los ancianos del, pueblo, comolo_refiere

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz