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otc salido 4 ta lid con el corifeo del racionalismo los verdaderos sabios, que habia enténces en el seno de la Iglesia catdlica. Puede decirse , que el valladar opuesto entonces al desenfreno de la razon fué tan firme, que el racionalismo quedé no solo con- tenido sino hasta sepultado. El sistema filosdfico de los Santos Padres quedé en piécomo estaba, reduciéndose este como prine cipio general,4 que todo hombre podia usar del derecho , 6 mejor dicho, de la carga pesada que Dios le impuso-de inves- tigar la verdad de las cosas que pasan' debajo del sol ‘, pero sometiendo siempre le autoridad de la ciencia hamana: a Ja au- toridad divina, Pero dejemos por ahora en paz al sactoualiano sinajios y vengamos al moderno. Lo que Abelardo no pudo completar , lo ha consumado el protestantismo, pues en realidad , el raciona- lismo moderno divorciado completamente de Dios, de la reve- lacion y de la autoridad divina, es el hijo legitimo de la doc- _ trina publicada por Lutero, sobre el magisterio individual y autonémico en materia de fe y de costumbres. El racionalismo es congénito con el protestantismo: si no ha dominado por com- pleto en las escuelas modernas de filosofia, sino despues de un largo periodo de afios , ha sido porque necesitaba mucho tiem- po para ejecutar su ultima transformacion. == Hubiera sido demasiado violento por parte de la heregia moderna, el decir de repente al linage humano que su razon y su saber no dependian de la autoridad divina : pues esta rup- tura habria chocado demasiado4 los entendimientos, y hasta al sentido comun de todos y al intimo de cada uno. El protestan- lismo adopté un temperamento, que allanase las dificultades que se presentaban enlénces: pinté con colores horridos y negros la autoridad de la Iglesia, diciendo de ella , que no era auto- ridad divina sino humana, y muy humana, por cuanto son ' Beele. cap. I. v. 13.
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