BCCPAM000380-3-12000000000000
— 130— amor, para saber que la caridad divina nos apremia para que la correspondamos; pues basta que conozcamos que Dios en el exceso desu amor nos ha dado lo mejor que tiene, que es su Hijo, para que comprendamos que nos- otros le hemos de devolver amor por amor. (1.) ‘Ninguna alma santa ha pretendido comprender lo que es incomprensible por su naturaleza; pues contentas todas con ver en simismas los efectos de la caridad de Dios, solo anhelaban por abrasarse en estos ardores. ;Ah! Siendo es- to asi, ;Quien podr& rastrear hasta donde llegé el amor de la Virgen Maria al eterno Padre, habiendo ella sola recibido de él mas gracias que todos los hombres juntos, y tenido mayor conocimiento de las perfecciones divinas que los mismos fingeles? ;Quién es capaz de explicar el amor que ercendié en su corazon. la gracia de haber en- gendrado en su seno al Hijo de Dios, en la cual no. pue- de entrar en parangon con ningun otro ser? (2) Engendra Dios 4.su Hijo desde la eternidad, diciendole siempre que es st Hijo amado, 4 quiew siempre engendra; y solo Maria puede tomar estas palabras en sus labios, diciendo al Hijo de Dios: ‘Yo te he engendrado.” (3) ;O! excelencias in- comprensibles las del Corazon de esta Virgen, que apenas pueden mirarse sin que ek entendimiento humano quede aténito y estdtico! Con haber dado vida temporal al Hijo de’ Dios entré en la mas’ intima union: de sentimientos y afectos con el eterno Padre, no diferenciéndose estos en (1) Charitas Christi urget nos. 2* Corinth. cap. 5, v. 14. (2) Matris Dei, et servorum Dei, infinitum est discrimen, Div. Joan- nes Damase. ‘rat. de Dermition. (3) Sola cum Patre terno Filio dicere secawts Filius mens esyf ego hodie genni te. B, Petr. Canisius. Lib. 8. de Deipar.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz