BCCPAM000380-3-12000000000000

DIA XVII. TODO COMO EL PRIMER DIA. - MEDITAGCION. | « Amor del Corazon de Maria al Eterno Padre. E] amor que Dios tiene al hombre es por su naturaleza incomprensible, como lo son todos los pensamientos dé su entendimiento, y todos los afectos de su voluntad divina. Si queremos investigar el porqué de este amor, nuestro espiritu se anonada; porque no acertamos 4 decir, como un ser, que es eterno, necesario, inmortal, inmenso, omnipo- tente y feliz por esencia, se digna fijar su afecto en otro, que es esencialmente transitorio, contingente, mortal, li- mitado, cuitado y miserable. Mas, si pasamos 4 ver hasta donde ha legado la estension de este amor, tocamos al instante en un punto infinito; porque por efecto de él nos ha dado &su propio Hijo, queriendo que este, que es eter- no é inmortal, viniese al mundo 4 morir por los hombres. Y este amor es verdaderamente de padre; cporque no parece «sino que este recibié el peligro del hijo moribundo yse abre- «v6 con el dolor de la horfandad, para que no quedase el «hombre sin redencion, como si tuviera en poco sus cosas «propias, con tal que lograra salvar al pecador.» (1) Sin em- bargo, no es necesario comprender la naturaleza de este - (1) Divi. Ambrosius. lib. 2. de Jacob et vit. beat. cap. 6.

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz