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— 202 — justificacion, y santificacion, y redencion.! Despues de habernos santificado con su sangre, se encerré por amor nuestro en la Eucaristia, desde donde despide como sol de justicia los rayos de su bondad: y unos van al corazon de los pecadores para herirlos con suavidad, otros se dirigen 4 los justos para consolar- los y fortificarlos, y Tesles alegria en medio de los trabajos de este mundo. Piensa por tanto antes de recibirlo, lo que hizo Jesucristo para santificar tu alma: se humillé y anonadé, y nos redimié de la mal- dicion de la ley, hecho por nosotros maldicion: * se hi- zo semejante en todo 4 nosotros, siendo tentado, y atribulado: pero en una cosa no quiso asemejarse y fué en no tener ni aun el mas leve pecado, y por eso no se negé en su pasion 4 sufrir todos los tormentos que le dieron sus enemigos, ‘mas cuando le presen- “taron vino mezclado con hiel, no lo quiso beber, “porque no se mezcla la amargura de los pecados con “la gloria de la santidad incorruptible.” s ;Ah! ;Qué — decir esto, alma cristiana? Que si hemos e recibir la santificacion de Jesucristo, hemos de huir del pecado como de un basilisco: porque no en- trar4 en nosotros la santidad de Dios, si permitimos que viva en nuestro corazon la malicia de Satands. jO buen Jesus, fuente de vida, embriagadme con la suavidad de vuestro amor, para que me olvide de las cosas vanas, y nada me sea dulce sin Vos, y solo en Vos halle mi dicha. « 4 1, Cor. eap. 1. -v. 30.—* Galat. cap. 3. y. 13.—% Diy. Hilar. cap. 43, in Math.—‘* Div. August. Medit. cap. 7.

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