BCCPAM000342-8-20000000000000
sent I toss cunato tiene, y que tomando la fortaleza de Dios, es- temos consumiéndonos de debilidad, comiendo el pan de la vida, estemos mas muertos que vivos, y absor- viendo al que es fuego devorador, nos encontremos helados. ;Quién ha visto ni oido jamas cosas semejan- tes? z Puede acaso el hombre esconder fuego en su seno, sin que se quemen sus vestidos? 1 ;No es ese un mis- terio 4 los ojos de la razon? ;Tomar dentro de si el fuego de la caridad infinita, y estar helado? ;Alimen- tarse con el pan de los Angeles, y no tener fuerzas yitales? ;Recibir la medicina que dé salud eterna, y estar muriéndose? bi Pero dejar4 de ser esto un misterio, tan pronto co- mo pensemos, que no hemos de tomar esta medicina de nuestras almas, sino despues de haber procurado limpiarlas de toda hez de cosas mundanas; y esto mismo nos significé Jesucristo pocos momentos antes de instituir este sacramento, lavando con sus propias manos los piés de sus discipulos, y demostrandonos en ello que hasta nos hemos de layar del polvo que se nos pega de la conversacion terrena antes de to- mar la medicina celestial. Sentado Jesucristo 4 la mesa, est& diciendo 4 todos aquellas palabras del profeta Isaias: todos cuantos teneis sed, venid a las aguas: y los que no teneis dinero, comprad sin dineroy sin cambio mo vinoy leche » Asi nos convida Je- sucristo: pero qncaso n6 hemos de retornar nada 4 nuestro médico! ;N6 hemos de erogar algo para com- prar esta medicina? No necesita él por cierto del cambio de cosas temporales, pues son suyos los cie- los y la tierra: pero si quiere un corazon contrito y 1 Proy. cap. 6. v. 28,—% Isai. cap. 55. v. 1.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz