BCCPAM000342-8-20000000000000
— 123 — gracia eterna porque son poderosos para comer y beber, como Dios mismo les amenaza por su profeta: 1 yno dando 4 sus cuerpos mas alimento que el ne- cesario para ahuyentar la muerte, y sostener la vida, se llenaban de gozo celestial, con solo pensar que se iban 4 sentar 4 la mesa de los Angeles. jAh! El cristiano, que quiere nutrirse con el pan de los moradores del cielo, ha de abstenerse del ex- ceso en la comida y bebida, pues siendo la embria- uez y las comilonas tan contrarias al espiritu de risto, ni aun deberian nombrarse entre las personas santas: y ademas ha de tener presente que, aun cuan- do come y cuando bebe, debe hacer todas las cosas para gloria de Dios, : ;O Seiior y Dios mio! A pesar de acercarme 4 menudo 4 yuestra mesa, y tomar el pan que da vida, me encuentro débil en vuestro ser- vicio 7 langaide en vuestro amor: y entiendo que esta enferm de mi alma proviene de no haberme aun desprendido de mis sentidos, 4 quienes complazco mas de lo que debo, no acai 4 vuestra santa ley. ;Ah Sejior! Ni aun levemente quiero ya faltar 4 vuestro amor, y pues vos me dais yuestros dones en todo tiempo, en todo tiempo tambien deseo amaros, negindome 4 mi mismo, y levando en mi cuerpo la mortificacion de Jesus, para que su vida se manifies- te en mi. MAXIMA, Para apreciar las delicias del Sefior, es preciso gustarlas, pace cuando no se han gustado, nos pare- cen llenas de fastidio: mas despues de gustarlas, se desean con vehemencia. 4 Isai. cap. 6. y. 22.—? 1. Cor. cap. 10. y. 13.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz