BCCPAM000342-8-20000000000000
— 118 — que pretendes unirte con él, estés frio en su amor, no arde en tu corazon la llama de la caridad per- fecta. ;Ah! Sin duda existe dentro de ti algun ébice, que impide que la promesa de Dios no quede cum- plida, y la presencia de Jesucristo no cause los efec- tos admirables, que produce donde entra. El rey celestial que viene 4 ti, exige la posesion plena de tu egrazon, para ocuparlo todo con los res- plandores de su caridad, y no puede hallar un solo afecto desordenado, por minimo que sea, que no le desagrade y no lo humille: y honrandolo ta tan poco yc6mo ha de mostrar su generosa liberalidad? Gran- de é inefable es la dignidad de quien recibe 4 Je- sucristo, pues se convierte su corazon en santuario de Dios, y en lugar de oracion: pero si en esta casa vive cl amor del siglo, el afan por las riquezas, la ambicion y la soberbia, se convierte en cueva de la- drones. Y jqué! ;Viviré gustoso Jesucristo entre se- es tan degradados y tan infames? O amantisimo salvador, ahora veo cual es la causa de hallarme tan atrasado en vuestro amor, 4 pesar de recibiros tantas veces: es esta una nueva gracia que me haceis, y juiero corresponder 4 ella, desterrando de mi cora- Taeinhe afecto mundano, para que sea convertido en casa vuestra, donde haya las glorias y riquezas de Ja morada del justo, que son el temor casto y el amor filial hdcia vos, que sois mi Dios, mi padre, mi todo ahora y para siempre.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz