BCCCAP00000000000000000000338
Comprendo el problema y el desahogo, mis queridos Miguel y Cristina. Y mi respuesta es la misma de siempre. Ya te he dicho, Miguel, que "no es eso, no es eso": con el malhumor, con los gritos, con la prepotencia. con las amenazas, con la irritación. con los castigos, con la humillación, con las ofensas... no se consigue nada que merezca la pena. Ya te he dicho, mi queri– da Cris, que la flor no se abre con los recios vendavales que cortan los ramos, ni con el filo del granizo que apedrea los árboles del parque, ni con las heladas que queman las yemas de los frutales ni con la brasa de fuego que arrasa los campos de mies. La flor se abre con la caricia del sol mañanero y con las brisas juguetonas de un día primaveral. -¿Me sigues?.– Pues. eso... La pedagogía del amor es estéticamente bella y psicológi– camente eficaz, en un largo y laborioso proceso evolutivo. La bondad de palabras y gestos lleva al niño a la persuasión de que es muy querido, con lo que se consigue el cambio de una actitud a la defensiva por otra de colaboración y gratitud y un desarme de prejuicios desintegradores. La bondad. como las bombas atómicas, hace su explosión a larga distancia. El niño se caracteriza por su falta de retención y por la fugacidad ver– tiginosa de sus vivencias. por lo cual hay que repetirle una y mil veces la misma cosa, la misma advertencia, el mismo "cantar''. No es insumiso, ni desobediente. ni rebelde. Es, sen– cillamente, inconstante. Cuando se siente amado en un clima gratificante de armo– nía y de ternura. el niño es de una grandeza de alma y de una calidad humana envidiable y verdaderamente ejemplar. El papel de la religión es decisivo en todas y en cada una de las etapas del proceso educacional, no sólo para los hijos sino también para los formadores. El sentido religioso de la vida despierta en los padres la conciencia de la responsabili– dad. que es tornarse muy en serio sus deberes y a ejercer sus funciones de oficio con entera dedicación y fidelidad. - El Bautismo es la integración del niño en la familia cris– tiana. La gracia bautismal sacramental purifica el alma de toda mancha y convierte al bautizado en hijo de Dios. 201
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz