BCCPAM000539-2-02000000000000
~ 25 — ‘ tural que esta misma conciencia inspira de incurrir‘en las iras justas de aquella, si se resistea sus mandatos. Y esto ex- plica admirablemente San Pablo, cuando dice 4. los fieles ro- manos: Por tanto, teneis necesidad de estar sujetos a la po- testad, no solo por temor de su ira, sino tambien por un de- ber de conciencia ‘. Existe en los corazones esa prescripcion de la ley natural, la cual nos inspira el deber de conciencia, y tambien el temor; y lo que prescribe la ley natural, lo confir- ma abundantemente la ley divina, y sobre todo lo amplian y lo robustecen los preceptos de Jesucristo y su admirable ejemplo, pues cieny cien veces dijo al pueblo que escuchaba sus ser- mones, que él estaba sometido en un todo a la voluntad de su Padre*, y no decia sino lo que le habia ensefiado él mismo *, ni hacia sino lo que era de su agrado *. No podia expresarse Jesucristo con mas claridad: el prin- cipio de autoridad no podia quedar consignado, sin que que- dara tambien anatematizado para siempre el axioma funesto del libre examen, la doctrina de la representacion gubernativa del presbiterianismo , y la del poder numérico y brutal de la mu- chedumbre. Calvino hizo lo mismo que Lutero en cuanto a des- truir ese principio de autoridad , sobreponiendo a él la autori- dad de.cada individuo, y sustituyendo al gobierno de Cristo la autonomia de la razon individual , y con eso trastornaron to- das las nociones del derecho natural y divino. ; Hombres irra- cionales! Conque Cristo sapientisimo no pensaba, ni decia, ni hacia sino lo que su Padre le ensefid y le mandé, y el hom- bre , criatura deleznable, ignorante y miserable, no ha de te- ner un guia y una auloridad para conocer las misterios de la revelacion, y para conseguir lo que mas le interesa, que es su eterna salvacion? ; El mismo se ha de enseflar? , El mismo se Rom. cap. XII. v.5. * Joan. cap. Vill. v. 26. 2 Joan. cap.VI. v. 38. * Id. cap. VIIL v. 29.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz