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Diocleciano crey que con la mas horrible de las persecuciones habia concluido c n esa religion, y determind en la segunda década del siglo cuarto, que se celebrasen fiestas en todo su imperio 4 todos sus dioses, decia en su edicto imperial, que habia borrado la supersticion cristiana: Christiana superstitio- ne deleta. Pues bien, hablemos en el circulo de Ja ciencia puramente humana y filosdfica; llamemos, para argumentar, al cristianis- mo supersticion. {Con qué derecho, y en virtud de qué ley lo persiguieron los emperadores? Alegaban que no podian reco- nocer por Dios 4 un hombre que habia sido crucificado; porque esa muerte afrentosa era la prueba de que en su vida habia sido un criminal: este alegato era irracional, pues constaba en los archivos de Roma el proceso de la muerte de Jesucristo, en- viado por Pilatos a Tiberio ‘, en el cual le decia cuanto habia ocurrido en la muerte de aquel justo, y le referia sus milagros ysu caridad ; de cuya inocencia y yirtudes quedé el emperador tan convencido, que quiso erigirle una estatua y colocarlo en el templo dedicado a todos los dioses, lo que no se yerificé por haberse opuesto 4 ello el senado romano. Pero era mas irracio- nal este pretexto, si se entraba en e! terreno de las compara- ciones ; porque si la crucifixion de Cristo era una prueba de su vida criminal , tambien era un argumento para demostrar, que ninguno, que mereciese morir en un palibulo infame, podia ser adorado como Dios. Y pregunlamos ahora: jjbabia algun dios del imperio que ho hubiese merecido morir asi? ; Pues, qué! iNo referia la Mitologia pagana que Rémulo fué un fratricida, Jupiter un adultero, Saturno un parricida, Uercules un plagia- rio, Mereurio un ladron ; Baco un malhechor , Cibeles una furia, Nemesis una harpia, y Venus la muger mas criminal por sus obscenidades? Pues, criminal por criminal , tanto derecho tenia ! Véase en Heguesipo , lib. V.

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