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<i San Pedro, tan combatida por algunos afios por la ambicion y otras miras humanas, hasta que Dios suscité al mas grande y mas ‘glorioso ‘Pontifice de la Edad Media, San Gregorio Vil, qite corrigié 4 los emperadores, comprimié los conatos de los malos, anatematiz6 la simonia, y establecié el orden en todas, las doehs.*2088 P ~ Realmente , aquella época era de una nueva transicion de un estado relativamente bueno 4 otro mejor: para que este viniese , parece que era necesario: que los males se desenvol- viesen con toda su Hiegrura, a fin de que, espantados los hom- bres desu obra de desdrden , volviesen al érden y regularidad, de que se habian desviado por sus excesos y ambiciones. Di- chosamente habia enténces algunos reyes y emperadores celo- 80s de que se cumpliese toda justicia, y protectores del perse- guido inicuamente. Estos fueron los llamados por la Providen- cia 4 restablecer los derechos de la autoridad y el imperio ‘de la ley. Roma no se olvidara jamas del emperador Oton I. que en el aio de novecientos setenta y dos, fué a ella con el ob- jeto de amparar la autoridad del Papa, ni echara en ol- vido & Oton II. que treinta y cinco aiios despues, hizo lo mis- mo, aunque no continud siempre en las sendas de la rectitud. Puede decirse, que el siglo décimo fué caracteristico por la ambicion, pues la intrusion en el poder eclesiastico se desen- volvié por muchas regiones: los ambiciosos eran favorecidos por algunos principes turbulentos , que abusaban de su autori- dad, con el fin depravado de que los intrusos llenasen sus ma- nos de oro, En Francia, dice un historiador digno de crédito, cundieron mucho enténces estos escandalos , los cuales cauisa- ron no pocas disensiones y violencias *. Por esta relacion sencilla de lo que ocurria en aquella épo- ca, se ae que fué largo y: rudo. el combate entre los : Arduin. t. ‘ p. [. cap. 603.

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