BCCPAM000380-3-12000000000000
—180— en Nazareth, y aunque en los Evangelios nada se diga de su tenor de vida, se comprende bien cual fuese este por el juicio que formaron de su Hijo sus. deudos y vecinos, que por todo ese tiempo lo habian observado de cerca. Al oirle hablar con tanta elotuencia y cordura de las cosas perte- -necientes 4 la religion, quedaban -estos asombrados, pre- _ gunt4ndose unos 4 otros, si no era aquel jéven el artesano, hijo de Maria, y se escandalizaban en él (1). ;Qué habian visto los hombres en Maria para formar un juicio tan des- favorable de su Hijo? Veian que esta. Seiiora cosia, hilaba y hacia las labores manuales como las mugeres de infima condicion, que se vestia pobremente, y que en su casa no habia mas utensilios y muebles, que los necesarios, y que eran lo mas pobre que habia: vefan que ella misma. iba de casa en casa 4 buscar trabajo para poder mantener 4 su pobre nifio: vefan 4 este mismo que iba 4 llevar 4 las ca- sas el trabajo de su madre, pidiendo la recompensa conve- nida, y quiz4 no falté alguna muger locuaz, soberbia y quisquillosa, que en vez de pagar lo pactado, cogia la — obra hecha y despedia 4 la humilde artesana, 6 4 su amado nifio, sin darles lo ganado y ajiiadiendo palabras injurio- sas (2). wat Era la mansedumbre de Maria la que diera ocasion& que los hombres se escandalizasen en su Hijo; porque na- dala pone tan 4 la prueba como las palabras injuriosas y el dafio en los bienes; y como habia pasado por todo esto (1) Nonne hic est faber, filius Marto? Mare. cap. 6. v. 8. (2) Suebat.et filibat mundi Domina, paupertatis amatrix. Acu querebat sibi et Filio suo necessaria. ;Nunquid ibat ipsa per domus, Brtenie pannum et alia, in quibus operaretur? Diy. Bonay. Medit, Vit. rist. o. 12, =
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz