BCCPAM000342-8-20000000000000
= Wh ae en la patria celestial. 1 ;O Dios verdaderamente dig: no de ser amado y deseado sobre todas las cosas! ; amor inefable que ha manifestado d sus santos, d los cuales ha querido Dios hacer conocer las riquezas de la gloria de este misterio, ensejiando 4 todos que Cris- to es la tinica esperanza de la gloria! : Al encerrarse este Dios de bondad bajo las apariencias de las cosas sensibles, en las cuales se d& en un todo 4 quien quiera recibirlo, ha querido satisfacer nuestras ansias del porvenir dichoso, por el cual suspiramos: pues llenos de fe, firmes en la esperanza, y abrasados en las llamas de la caridad, no podemos hacernos una cosa con él, sin entrar en un éxtasis de gozo, y sin pensar cual sera el rio caudaloso de delicias que Dios nos dara en la patria, cuando es tanta la abundancia de bienes, que nos concede en el destierro. Oye pues, alma cristiana, las voces suavisimas, con que Jesucristo te convida con todos sus bienes en la Eucaristia: he venido, te dice, ¢ mi huerto, her- mana mia, esposa, he segado mi mirra con mis aromas: he comido panal con mi miel, he bebido mi vino con mi leche: comed, amigos, y bebed, embriagaos, los muy amados. 3 ;Ah! Jesus te da la mirra del bautismo que te ha santificado, enterrandote con él y muriendo al mundo; te ha embalsamado con los aromas de las vir- tudes que vienen de su Espiritu; te ha dado el de su cuerpo formado por el mismo Espiritu Santo en cl seno de la Virgen Maria, y con él la dulzura de su miel: te ha dado el vino de su sangre preciosa, y la leche de su doctrina que es toda inocencia y hu- mildad; todo esto diera Jesucristo 4 la humanidad en 1 Catech. Rom. P. 2. cap. 4. n? 11.—? Colos. cap. l. ¥. 26y 14 27.—® Cant. cap. 5. v. 1.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz