BCCCAP000000000000000000000198
94 músicos a tocar y a correr de nuevo, para pararse otra vez y repe– tir la oración. Este «remedio» tiene por objeto arrojar de la pobla– ción al demonio, para que nada malo suceda durante las fiestas, y pedir a Dios les proteja y ampare. Los tambores son como los que antiguamente llevaba la tropa española. Las flautas son unos canutos de caña que tienen unos cincuenta centímetros de largo, con la embocadura semejante a la de la dulzaina, y la maraka es una calabacita con muchos agujeri– tos, con un mango y muchas piedrecitas dentro de ella. Mientras el «Mama», con su comitiva de tamborileros y flau– teros, va «remediando» el pueblo, las indias, que se hallan encerra– das en varias «Cansas-Marías», bailan que se las pelan allí dentro, de donde no pueden salir hasta que vaya el «Mama» y las «reme– die». Cuando el «Mama» ha «remediado» el pueblo, marcha a «remediar>~ a las indias, que salen de su encierro locas de contento, dispuestas a bailar días y noches sin parar. . El baile, tanto de los indios como de las indias, es la cosa más sosa y tonta que se puede im<1ginar. Ellos andan tocando sus ins– tr:umentos y corriendo por el pueblo, parándose de vez en cuando un momento, durante el cual, cogidos de las manos, dan unos sal– titos, y a correr otra vez . Ellas, si bien algunas veces siguen corriendo a los indios por el pueblo, generalmente bailan en el punto más ancho y despejado del pueblecito. Para bailar forman una gran circunferencia, dejan caer los brazos, juntan las manos por delante, hacen continuas inclinacio– nes de cabeza y de hombros hacia adelante y hacia un lado y otro; de vez en cuando dan_ una vuelta, que si la una la da por la dere– cha, la otra la da por la izquierda, y si una la da primero, la otra la da después; al mismo tiempo cantan como si estuviesen llorando o riendo: es un canto indefinible. El tambor lo toca siempre la india más vieja, la cual, al mismo tiempo, canta, se mueve y da vueltas como las demás. Tienen las indias otro baile, llamado «Chicote». Éste sólo lo bailan de noche, a la luz de la luna, si la hay; este baile es bastante indecente e inmoral. Estas diversiones duran mientras queda «guarapo». Habiendo presenciado uno de nuestros misioneros el baile, se le acercó un indio y le dijo: «Pádere, ¿a ti gustar mucho baile arhuaco?». «Sí, me gusta mucho»-contesto el misionero-. «Baile arhuaco-continuó el indio-ser muy bonito; todos decir es muy hermoso, y todos gustar mucho; indios tocar carrizos bonitos;
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz