BCCPAM000591-3-12000000000000

vida y animacion al mundo material, y asi como jamas se la puede ocultar, por muchos velos de que se la pre- tenda rodear 6 encubrir , asi el Sér espiritual por esencia es la vida de las almas racionales, brillando la luz in- _creada en las tinieblas , y no pudiéndose esconder a quien tenga potencias racionales, asi como la luz material no puede ocultarse 4 quien tenga potencia visiva ; razon por la que, entre las innumerables apelaciones con que los | autores sagrados han denominado al Sér divino, ninguna se le ha dado todavia, tomdndola de una cosa puramente material, para hacer de ella una especie de atributo esen- cial 4 la Divinidad, sino es ésta. Con tan magnifico exor- dio empieza el Evangelio del Discipulo amado, y con la misma naturaleza de lenguaje hablan los demas Apdsto- les. «Dios, dicen, es luz, y jamas habra en El tinieblas.» Quia Deus lux est; et tenebre in eo non sunt ulle. Sin embargo, es preciso convenir en que la humani- dad unas veces ha querido hacerse la desentendida para no ver esta luz; otras ha pretendido arrojar sobre ella un tupido crespon, y tambien alguna vez, 4 semejanza de los salvajes que despiden hacia el cielo pufiados de arena maldiciendo al sol , ha Jevantado su mano contra el Om- nipotente, cubriendo sus ojos para no ver la luz que le ilumina: conato vano , cuyo resultado fuera la confusion de la humanidad altiva y al mismo tiempo la ocasion de que el Sol increado, extendiendo con mas gloria y majes- tad las fulgurantes madejas de su eterna luz, se haya derramado hasta los mas remotos confines del mundo, para que nadie se esconda de sus resplandores. , En este combate, yo no sé de lo que hemos de admi- rarnos mas, si de la constante tenacidad del hombre en querer arrojar sobre el Sol divino todo el océano de su ‘ malicia para apagar el fuego benéfico que lo ilumina y da animacion, movimiento y hermosura, 6 de la incansable bondad de la luz infinita en desarrollarse y acercarse mas ee iy si cierto

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz