BCCPAM000591-3-12000000000000
318 bolizan 4 la vez el Padre celestial hablando con El y con los hombres, y el Espiritu Santo cerniéndose como can- dida paloma sobre el primero para que lo vea la muche- dumbre, y posandose mas tarde sobre los segundos en figura de lenguas de fuego, y llenando su morada con - un suavisimo viento celestial , emblema de sus divinas inspiraciones. Puede darse mayor manifestacion de Dios a los hombres? ; El espiritu humano elevado al conoci- miento de las tres Personas divinas ! ; Los sentidos dando testimonio de cuanto la revelacion ensefia al alma, oyen- do la voz del Padre, palpando las acciones del Hijo, sin- tiendo las influencias del Espiritu Santo, y percibiendo | la presencia de Dios, pudiendo decir con Job: He oido hablar de Ti, pero ahora te veo'con mis propios ojos!» Auditu auris audici te! Unus oculus meus videt tet (Job, | cap. xt, 5.) ;Oh misterio de amor! ;Oh dignacion in- finita! Realmente es inmensa la deuda que la humanidad tiene con Dios; pero no es menor la que tiene con Maria; porque si bien el modo en Dios es infinito, y en Maria. limitado, el objeto es el mismo. Dios senos manifiesta por la Encarnacion en su esencia y en sus personas ensefidn- donos'los atributos de aquélla y las propiedades de éstas; pero es por medio de Maria. El Hijo eterno es el vinculo que muituamente une al Padre con £1; mas este mismo lazo une a Maria con la Divinidad; la une con el Padre, euyo Hijo empieza a ser Hijo de Maria; la une con el Hijo, -& quien da el sér temporal; la une con el Espiritu Santo, que forma el sagrado cuerpo en las entraiias de Maria. Asi como donde se vean los rubicundos fulgores del -alba risuefia se anuncia la inmediata presencia del sol, asi tambien en cualquier parte que se presente Maria se sabe ciertamente que alli esta Dios; para conocerlo, no hay mas que acercarse 4 Maria: El Hijo nos guia al ‘cono- cimiento del Padre; pero no es posible conocer al Hijo
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz