BCCPAM000591-3-12000000000000

aap Is ge GET: Ee niendo en asombrosa expectativa 4 los dngeles, cuando éstos vieron que esta Virgen, vestida de traje de oro, ro- deada de mil variedades, y adornada de todas las virtu- des, se sentaba ala dlesoabe, del Seftor.» (S. Pet. Damian., serm. De Assumpt.) Esto esen compendio lo que acontecié en el dia mas grande que ha habido en el mundo despues de aquél en que el Hijo de Dios subié 4 los cielos para . abrir sus puertas y entrar en ellos acompaiiado de mu- chos millones de almas rescatadas del poder de Satanas, y tomar posesion de su reino eterno, sentandose & la - diestra de su Padre. Maria se senté junto al Trono de la _ Beatisima Trinidad, 4 la mano derecha de su amado Hijo: con esto esta dicho todo. . IV. Sin embargo, no basta decir que la Madre de Dios, , que habia engendrado alRey del cielo, fuéa colocarseen _ el reclinatorio de oro de la Majestad infinita, descansando 4 en los brazos de su Hijo: no basta decir, con el citado santo Padre, lo mas sublime ynotable de esta entrada de la Vir- gen en la gloria, y es que hay entrela Virgen y los Santos la diferencia de sentarse éstos én los Tronos que Dios les ha preparado, y Aquélla en el que Ella misma labré y prepar6 para si; pues su verdadero Trono es el Hijo que ella engendré, (S. Ped. Dam., serm. De Assumpt.) Es necesario internarse en la contemplacion de las obras de ~ Dios, y ver lo que ha precedido & ese momento de triunfo y de gloria: y, en verdad, despues que se examina con las luces de la fé lo que ocurrié miéntras la Virgen vivio en la tierra, al llegar 4 la consideracion desu entrada en > los cielos, el entendimiento entra en una especie de ato- nia dulcisima, la lengua’se paraliza, y las potencias del alma deticatinan en un éxtasis que produce la vista en espiritu de tantas y tan inefables maravillas. ~ Dice el mismo santo Doctor que aquel dia fué un dia de dignidad y de poder, cual no habia habido otro para una pura criatura. (Serm. De Assumpt.) «Qué poder es

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz