BCCPAM000591-3-12000000000000

hajeza infinita; el Eterno se hizo temporal, el inmortal se hizo mortal en la naturaleza humana, el inmenso se circunscribié & un punto determinado, y el que no cabe en los cielos y la tierra se estreché hasta encerrarse en - el claustro virginal; y, por fin, el que da 4 todo sér la vida, la respiracion, el alimento y todas las cosas, descendié al extremo de recibir de una mujer la vida, el alimento, sus consuelos, sus carifios, sus ésculos, y cuanto recibe un hijo de su madre. Ni es esto todo: porque al bajar de los cielos el Hijo de Dios, no se separa de la gloria de su Padre, y sin em- hargo, toda esta gloria se traslada con Fl al seno de esa virgen, convirliéndose su vientre virginal en cielo donde habita el Altisimo y en trono desde donde rige y gobier- na el mundo. ;Oh milagro! ;Oh portento! ;Oh prodigio que no comprenden los mismos serafines! Alli esta por nueve meses el sdlio de la augusta Trinidad; porque si bien es sdlo la persona del Hijo la que ha tomado nues- tra naturaleza humana, no puede estar alli el Hijo sin que esté con fl el Padre, ni puede separarse de ellos el Espiritu Santo. Alli, por consiguiente, esta la sabidu- ria de Dios, la omnipotencia de Dios, la magnificencia, la majestad y Ja gloria de Dios; alli se han trasladado los querubines y los tronos, y alli resuenan los acentos de los serafines, que dicen sin cesar: Santo, Santo, Santo, Senor Dios de los ejércitos; llena esté la tierra de su glo- ria. (Isai., cap. v1, 3.) Todo esto acontecié tan pronto como el Hijo de Dios se hizo hombre en las entrafias de la Virgen Maria. Des- _ de aquel momento la Virgen se presenta como la imagen perfecta de la Beatisima Trinidad entre los objetos visi- bles; porque en un solo acto, cual es el de ser Madre del Hijo de Dios, acto que es indivisible, intrasferible é in- comunicable 4 ninguna otra criatura, adquiere tres ter- minaciones realmente distintas, cuales son el ser Hija -

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz