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: 329 porque jah! miéntras haya un palmo de terreno en la Iberia, miéntras exista en él un espaiiol, la bandera de- la Cruz flotara en su brazo, y admirado de las grandezas _ de su patria , hoy arruinada por la incredulidad , no po- dra ménos de exclamar: ;Gloria y prez eterna al gran Pe- layo, que primero que todos se revistiera de valor para sostener la Religion é independencia de su patria! | Glo- ria y prezal piadoso y grande Carlos I, que desde su tro- no dictara leyes 4 la Europa y al mundo! ;Gloria y prez al invencible Felipe, que al protestantismo atacdra en sus mismas trincheras! jGloria y prez a tantos Reyes, cuyos nombres estan para siempre esculpidos en tan- tas catedrales y templos como erigieron 4 la Religion, en tantas Universidades que fundaron para las ciencias, y en tantos monumentos benéficos que construyeron para la doliente humanidad! ;Gloria y honor al pueblo atleta, _ que por siete siglos se sacrificdra en defensa de su Reli- gion y de su suelo! Estas son las grandes autoridades en que reposa la fé del cristianismo. 4 Quién las atacara sin ser un demente? 4Quién resistira 4 su inmensa fuerza moral sin ser con- tado entre los enajenados? 4Qué pruebas podr4 aducir el incrédulo para sostener su error? 4En qué autoridades se _ apoyara? En autoridades frivolas, despreciables y nulas. Vergiienza debiera causar al incrédulo el nombrar los jefes de su secta; porque gqué eran estos hombres? Bellos espiritus, hombres agradables; si, eran espiritus frivolos, jocosos y temerarios, que por medio de la satira y el sar- casmo desnaturalizaban todas las cosas y convertian en _ ridiculo las mas respetables creencias de la humanidad; eran hombres romanceros, enciclopédicos, autores de dra- mas obscenos, hombres floreados que tenian una tintura de todo y no sabian nada; hombres despreciables por su vida y sus escritos; y, en efecto, ,qué cosa hay mas vitu- perable que la impostura, la obscenidad y la hipocresia?

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