BCCPAM000591-3-11000000000000

atravesando tu corazon, ha hecho brotar un torrente? zAcaso el brazo del verdugo ha descargado sobre Tialgun ~ golpe desapiadado? No, no, catélicos; Maria esta quizas salpicada de la preciosa sangre que se derrama de los piés y manos de su Hijo, pues se encuentran éstas hora— dadas con el hierro, y ella esta junto 4 la misma Cruz en que aquel espira. Pero, ademas, por un modo inefable y misterioso, asi como por los poros y heridas del Hijo brota raudalosa su divina sangre, asi tambien el alma de la Madre se halla bafiada en sangre del Cordero, y no recibe Este un solo golpe que no caiga sobre el amante y tierno corazon de la que le did la vida, que El ofrece | por los pecados del mundo. Aspersus est, etc. 4Reconoceis, pues, ya por estas sefiales 4 la Hija, ala Madre, 4 la Esposa de Dios? 4Reconoceis 4 la Virgen anunciada por los Profetas, prefigurada en el templo, en el altar, en la vara de ‘Aaron, yen el Arca del Testa- mento? Si, catdlicos; esa misma es; reflejo en su alma de las glorias de la divinidad, lo es tambien de los padeci- mientos y agonias 4 que Esta se somete por el rescate del mundo ; si queremos saber lo que es Maria, la hemos de examinar junto 4 la humanidad de su Hijo paciente. Yo no me considero capaz de internarme en la pro- fundidad de los misterios de la maternidad divina; pero el amor de hijo me da aliento para preguntar 4 nuestra Madre hasta dénde llegan sus penas en la muerte de su amado Jesus; la veo al pié de la Cruz, la contemplo en estado de éxtasis divino, toda absorta en la considera- cion de los tormentos que Aquél sufre, y encuentro en ella el fiel trasunto del Dios paciente y moribundo; Jesus es el original, Maria la copia. Bajo este aspecto vamos a estudiar la vida de nuestra Madre, para que, copiandola — tambien nosotros, podamos pertenecerla como cosa pro pia, porque ‘nosotros somos de Maria, Maria de Cristo, ¥ Cristo de —_. ie

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz