BCCPAM000591-3-11000000000000

_ fuerzas, pidiendo al cielo los auxilios oportunos, son } - dos piedras angulares del edificio de santidad y virtud El conocimiento de Dios para amarlo , el ¢ D de si mismo para humillarse y desconfiar: de sus que pretende elevar Jesucristo en el corazon de sus dis- cipulos, mostrandoles cual sea la suma de la perfeccion cristiana. Y cuales son los resultados que se han de ver en los que practiquen lo que Jesus prescribe? «El que me ama, dice Jesus, sera.amado de mi Padre, y yo le ama- ré, y me le manifestaré 4 mi mismo. Si alguno me ama, guardara mi palabra, y mi Padre le amara, y vendremos a él y haremos morada en él.» Es, por lo tanto, una union - {intima é inefable de Dios:con el hombre lo que, promete Jesucristo 4 sus discipulos, como el resultado natural del amor de Dios y de su conocimiento, del amor del Prdjimo y del conocimiento de si mismo. ;Ah! Para comprender esta sublimisima doctrina de Jesucristo es preciso tener el corazon desprendido de todo lo terreno é inflamado todo en amor de Dios. Por eso dice 4 sus discipulos que en el dia en que por la visita del’ Espiritu Santo sean purificados de la mis ligera afeccion terrena, y confirmados en gracia, comprenderan una cosa la mas admirable, y es, que El esté en su Padre, sus discipulos en El, y El en sus discipulos; porque asi como el lrijo es una misma cosa con el Padre en la unidad de © Ja naturaleza, nosotros hemos de ser una misma cosa tambien entre nosotros y con Jesucristo por la unidad del espiritu de amor santo que nos comunica, y porla fé y la caridad que nos ligan como 4 miembros de un mis- mo cuerpo 4 este mismo Hijo de Dios, que es la Cabeza de donde nos viene la vida y la salud del alma. Y si para conocer estas verdades es necesario el magisterio celes- — tial, para practicarlas, jcuanto mas necesarios seran los auxilios que Dios nos tiene prometidos ! jOh Dios mio! Al examinar el estado de mi alma, en-

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz