BCCPAM000591-3-11000000000000
-amado, dice que viene éste saltando por los montes, atravesando collados (Cénticos, 1, 8), y que esta tras de la pared mirando por las ventanas, acechando por las ¢é- losias. Qué saltos sean éstos que ha dado Jesucristo al bajar 4 visitar 4 la humanidad, lo explica San Gregorio el Magno diciendo que salté del cielo 4 las entrafias de una Virgen, de su seno 4 la Cruz, de la Cruz al sepulcro, y del sepulcro al cielo. En todos estos saltos las humilla- ciones crecen; en el vientre de su Madre se hace peque- fio, siendo inmenso; en la Cruz se hace anatema, siendo el resplandor eterno, y en el sepulero aparece como cor= ruptible, siendo Dios inmortal; la primera humillacion es infinita. ; Dios mio! ,Qué seran las que la siguen? Pues bien; faltaba una para satisfacer las exigencias del amor de Jesus para con los hombres, y era dar el tiltimo salto, viniendo 4 sepultarse vivo en el pecho de los hombres para convertirse en su alimento. Se admira uno al ver la dulzura con que Jesus habla alos fariseos, que sdlo se le acercan para tentarlo; se pasma al contemplar aquella bondad con que Jesus se deja dar de Judas el beso mds cruel que han estampado labios humanos. ,Quién no se sobrecoge al ver 4 qué extremo de humillaciones se reduce Jesus al instituir el augusto Sacramento del altar? Si fuese sdlo el conversar con los hombres, el enseiiarles los preceptos celestiales, era ya una dignacion asombrosa ; pero al mismo tiempo la sa- biduria eterna se complace en ello, teniendo sus delicias en tratar con los hombres. (Proverd., vi, 31.) Mas jdarse en alimento 4 cada uno de.los hombres! ; Venir & su pe~ cho 4 unirse con el hombre con una union intima y con- corpérea! ; Ah! Asi como faltan al entendimiento huma- no las fuerzas para comprender los misterios divinos, asi faltan voces 4 la lengua para explicarlos. A pesar de ser Maria mas pura que los serafines, Dios se humillé infini- tamente, descendiendo 4 su deseo virginal. ; Qué humi-
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz