BCCPAM000591-3-10000000000000

a por uno; cuidad que no encuentre alguno de vosotros sin. el vestido nupcial y exciteis su indignacion. Elevémonos. sobre todo lo material y corruptible; preparemos un al- bergue divino al Huésped que va 4 visitarnos; arrojemos de nuestro corazon tantos idolos como hay en su seno, idolos que adoramos acaso al mismo tiempo que quere- mos entrar en el convite celestial; desprendimonos de las criaturas que, como un plomo, nos impiden volar hasta nuestro Dios amantisimo; lavemos nuestras almas en las lagrimas del dolor y de la penitencia. 2 II. Aqui nos teneis ; oh Dios de bondad! Hemos oido los suaves acentos de tu voz con que nos llamas 4la sagra- da Mesa; mas gcémo osar presentarnos? ,Cémo preten- der disfrutar de tu amable vista? 4Cémo intentar sen- tarnos 4 tu lado? ; Nosotros, que por tantos afios hemos tenido 4 ménos dar sefiales de que somos hijos tuyos! ; Nosotros, que, mil veces convidados por Ti, mil veces te hemos despreciado! ; Nosotros, que, locamente entre- gados al vicio, nos hallamos debilitados, estropeados y casi desahuciados en nuestras culpas! En verdad, Sefior, vuestro amor para con nosotros es excesivo; no somos dignos de llegarnos al umbral de vuestra casa. Lloramos nuestra ingratitud, y arrepentidos de haber ‘despreciado tanta bondad , os suplicamos nos dirijais una mirada compasiva. No tenemos don alguno que poder ofrecerte; pero al ménos te ofrecemos nuestras almas contritas y humilladas, y no dudamos que, como Padre _ compasivo, has de extender tus brazos y nos has de es= trechar en tu pecho; te ofrecemos tambien joh Padre Bter- no! la Victima viva, santa, inocente é inmaculada que por nosotros se ofreciera en la Cruz; ya que no podais ‘ i nasal

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz