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«392 «| : « que le rodean? Si, ciertamente; pero no es este el senti- do que encierran estas palabras. Desea llenar sus entra— as el pecador de la inmundicia, y nadie se la da. ,Qué quiere decir estas entraiias? Esto indica el alma, esta parte interior tan noble por su origen como por su naturaleza; ella se degrada y se envilece hasta el extremo de desear el estado de las bestias; quisiera compartir sus placeres y tener la misma dicha que los brutos, y esto no la es po- sible: e¢ nemo illi dabat; ella se envilece lo bastante para llegar 4 ese punto por sus deseos; pero estos deseos infa- mes no podran extinguir su naturaleza espiritual y tan ele- vada sobre la materia; cuanto mas se acerque a estos pla- ceres, tanto mas hastio sentira, tanto mds arrojara de si con desden todo aquello con que queria abrevarse: e/ nemo ili dabat. Hé aqui una explicacion; pero atin hay otra: quisiera el pecador encontrar su dicha, como el bruto, en los placeres carnales , pero esto le es imposible; el bruto se harta en realidad cuando sigue su instinto brutal; pero — el hombre, que es de una naturaleza celestial, que esta — hecho 4 la imagen de Dios, no puede satisfacerse en la corrupcion. Y de aqui sucede que, nosélo se pone a nivel con el bruto, sino que se envilece mucho mas que él; por= que tiene un espiritu capaz de pensary un corazon recto. Inventa, imagina siempre algun nuevo placer; él solo per- turba el 6rden de la Providencia, él solo se desarregla en ~ el universo; y despues de haber cometido los excesos co- munes y ordinarios, busca otros extraordinarios, mons- truosos y acaso imposibles; pero por mucho que quiera degradarse, jamas encontrara medio de hartarse con las indecencias de la carne: Cupiebat saturare..., et nemo alli dabat. Ya llegé, pues, el hijo prédigo al ultimo grado de iniquidad. ; Estado fatal -y desgraciadamente demasiado comun en nuestra edad! Detengamonos en él, pues el pe- cador no tiene fuerzas para pasar mds adelante; si habeis

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