BCCPAM000591-3-10000000000000

“ oa le satistace al considerar & los hombres opulentos , sus palacios , su lujo y su servidumbre; aun desea mas, atin suspira por mas; nadie se contenta con lo que tiene. ‘Ved 4 ese hombre que corre presuroso centelleando por sus ojos; esta colmado de honores, de dignidades y de gloria; ocupa un lugar distinguido en la sociedad; sin embargo, nada le satisface, se avergiienza de vivir en el rango que ocupa, se exaspera contra los que mandan mas que él, quisiera dar leyes 4 sus hermanos, quisiera tener la primera 6 segunda dignidad del Estado. ; Oh! Dad 4 ese libertino todos los placeres sensuales ; ya esta disgustado, ya esta harto. gY no le veis frenético y fuera de si? ,Qué quiere? ;Qué pretende? Excitar en si la sa= ciedad misma por nuevos placeres; los que le han em-= briagado no son nada a sus ojos; atin tiene hambre. Si, amados mios; esta hambre persigue al sabio , y le hace perder dias y ‘nooks para aumentar su fama;-esta ham- bre persigue 4 todos los hombres en este aitindes ay cémo no los ha de perseguir? ,06mo no los ha de acosar? Nada de cuanto nos ofrece el mundo puede alimentar nuestras almas; todo cuanto nos presenta es como el campo lleno de mies , cuya apariencia es magnifica, pero apénas se abre una espiga, todo lo que encierra es polvo y ceniza; todo lo soe el mundo da a sus‘adeptos es viento, es humo, y 4 las veces todo, Ved, pues, si habra ‘hambre en los que buscan su dicha en los placeres: Facta est fames, etc. ; Desgraciado prédigo! Vivia en la abun- dancia cuando estaba en casa de su padre; nada faltaba a sus deseos legitimos, y ahora se ve reducido 4 la ultima miseria: £¢ ipse cepit egere. ;Oh qué necesidad tan gran- de oprime 4 este desgraciado! Nuestra alma necesita de alimento, y esta es la verdad, la esperanza y el amor; miéntras vivimos en casa de nuestro Padre celestial, todas nuestras necesidades estan satisfechas; la necesidad de Ja verdad la satisface la fé ; la hecosidad que tenemos de tan ree

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz