BCCPAM000591-3-10000000000000
e ae x - - gos temporales en las pasiones humanas; es verdad que_ en un momento de fuerte exaltacion queda tan obcecado el espiritu, que no sdlo se arresta el hombre a los mds. horribles excesos, sino que 6] mismo se extermina, sien- do él la ultima victima de su propio furor. Pero este aca- loramiento no es el padre de los crimenes; hay algunos que provienen de él; mas, en general, precede & la per- petracion de todo atentado la consideracion, la forma- cion del plan, la investigacion de los medios para su eje- cucion, y antes de la realizacion material ya la imagina- cion se ha complacido del ultimo resultado. Decidido el hombre 4 conseguir una empresa, gquién tendra sobre su entendimiento més peso? gel temor de un castigo ‘temporal, del cual podra evadirse, burlandose de la vi- gilancia de la justicia, 6 el placer de cumplir sus de- seos, 4 que se siente impelido’ ;Ah! El hombre es mas que el tiempo; dentro de si mismo tiene una fuerza co- losal que lo sostiene y anima, y le alienta para desafiar A todo lo que sea infalible 6 imperecedero. La historia esta llena de casos horribles en que el asesino, el incen- diario, el raptor, han doblegado su cerviz al cuchillo del verdugo, dando su uilimo suspiro con la sonrisa en los labios por morir satisfechos, subiendo al cadalso con una gloria: la de haber llenado sus deseos a pesar de las le- yes. Si; el hombre siente dentro de si mismo la inm rta- lidad de su alma, la impenetrabilidad de sus deseos 4 todo sér creado, la inviolabilidad desu libre voluntad, y nada puede arredrarle sino lo eterno; porque todo lo que no sea Dios con su justicia, es, 6 tanto como él, 6 ménos que él. Quiero en este momento apelar al testimonio de los hombres timoratos; la fé nos ensefia igualmente dos dog- mas: el del infierno, y el del purgatorio; aquél es un lu- gar de tormentos sin fin; éste un- paraje de tormentos tambien, pero su duracion no excedera la del mundo E | |
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz