BCCPAM000591-3-10000000000000

a SERMON MORAL SOBRE LAS PENAS ETERNAS DEL INFIERNO. PARA EL JUEVES DE LA DOMINICA TERCERA DE, CUARESMA. ‘ Dabit ignem et vermes in carnes eorum, ut uvantur et sentiant usque in sempiternum. Enviard fuego y gusanos sobre sus carnes, para que sean abrasados y padezcan eternamente. (JuvirH, cap. xvi, vers. 21.) Hay momentos en que quisiera uno poder prescindir -de anunciar la palabra divina; la verdad esta dividida en’ dos partes: la una es grandiosa, halagiiefia y encahtado- ra; la otra inspira espantos y terrores..Cuando hablamos de la creacion del mundo, de la Providencia, del érden de los elementos, de la encarnacion , de la. muerte del Redentor, de sus glorias y triunfos, el espiritu se enal- tece, la imaginacion vuela en un terreno sin horizonté, y por aquellos momentos no hay en todo lo que existe otro objeto que pueda cautivarnos; jtanta impresion causa en el espiritu humano la contemplacion de las grandezas de Dios! Por el contrario, al tratar de las prerogativas de la justicia divina, de sus derechos, de su santidad ultraja- da, de los castigos que reserva para el hombre perverso, un sudor frio hiela nuestra sangre, entramos en un ter- reno 4spero y brumoso, nos rodea por todos lados la tris- _teza, y, 4 pesar naeetts sale de nuestro pecho abatido un jay! doloroso. Esta es mi posicion en este momento. En diferentes

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz