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Moa pues, el fin primario que s e propuso.Die: al criaral hom- bre? Como sdbio, como justo y como santo no podia ha- cerlo racional , imprimirle en el corazon su luz é impo- nerle preceptos, sin destinarlo para el cielo. Esta es la sentencia de Agustin, ésta la doctrina del divino Pablo, ésta tambien es la mia, y debe ser la vuestra. La voy a eXaminar por partes, para proclamar4 la faz de la tierra, - con el Apéstol de las gentes, que Dios quiere que todos se salven y ninguno perezca. Fijemos desde ahora dos principios, de los cuales he- mos de partir. Dios, y toda la masa de la humanidad; Dios, y cada uno de los hombres; lo que ha hecho por todos en general, y lo que realiza por cada uno de nos- otros, son el argumento mas ineluctable nee Dios quiere que todos nos salvemos. Enel paraiso de delicias es donde Dios da ne cono- cer al hombre su predestinacion; el fin naturalmente . propio de éste no podia ser mas que la bienayenturanza temporal; la eterna es de una esfera que excede las fuer- zas de la naturaleza, y para llegar 4 conseguirla, ademas dela donacion gratuita por parte de Dios; es necesaria la gracia sobrenatural, sin la cual no podia hacer el hombre ni un solo movimiento meritorio de vida eterna; todavia no hay en la tierra mas que un hombre; pero este hombre contiene moralmente 4 todos. sus descen- dientes. Adan es la raiz del arbol gigantesco de la huma- nidad, de la cual recibiran la savia el tronco, las ramas, las flores y las hojas; cuidado que se inficione aquélla, porque ruin y miserable sera todo lo que depende de ella. En aquel hombre estaba cifrada la suerte de todos sus hijos; didle el Sefior una ciencia la mas dilatada, una sabiduria-profunda, un conocimiento exacto de to- _ das las verdades; para serel representante de todos los . hombres asi era necesario, y, excepto Jesucristo, ningun — viviente de su raza ha sabido tanto como él, y creo sin

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