BCCPAM000591-3-10000000000000

alma, ni su origen. As{ vemos por Ciceron que unos lo atribuian al fuego, otros al aire; éste la hacia inmortal, aquél perecedera, y, por fin, cada cual, como afirma San Justino, le daba su origen y destino, segun las pasio-— nes de que se hallaba dominado: el epictireo la hacia corruptible por no admitir las penas debidas 4 su vida obscena; el peripatético la inmortalizaba, porque no as- _ piraba sino 4 adquirir gloria y fama: , puede darse mayor degradacion del espiritu humano? gNo conocer 4 Dios? 4No saber distinguirse del bruto que ignora su origen, su esencia y el fin para que fué criado por Dios? Esto no obstante, si examinamos los escritos de aquellos hom- bres, los veremos rebosar en yanidad y soberbia. Ignoran- tes y orgullosos al mismo tiempo, no glorificaron 4 Dios, como afirma San Pablo, ni lo reconocieron por autor de todo el bien que el hombre tiene; asi es que su entendi- miento se oscurecid, y cuando decian que eran sabios, se convirtieron en necios 6 ignorantes; y por haber muda- do la gloria del Dios inmortal en semejanzas de hombres corruptibles, en simulacros de aves, de cuadripedos y reptiles, Dios los entregé 4 su propia reprobada sabidu- ria, y los hizo esclavos de las inmundas pasiones. gY eran acaso excusables en sus errores? No, dice el mismo Apés- tol; porque si tanto sabian que pudieran filosofar sobre este mundo, gcdmo no conocieron 4 suAutor? No; porque no hicieron uso de las luces que tenian de Dios para co- nocerlo y adorarlo. Pero sigamos adelante. Yo debo descubriros ea este dia un misterio de ini- quidad, haciéndoos ver la desgraciada suerte de los hom- bres indiferentes en seguir la Religion verdadera. Llamo, con San Pablo, misterio de iniquidad esa resistencia de los herejes y fildsofos, perpetrada sin rebozo contra la Verdad revelada; porque 4 no saber por la fé y la razon que el hombre tiene fuerza para resistir 4 toda luz divi- na, seria para nosotros incomprensible la obstinada pug- ae bla

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz