BCCPAM000591-3-10000000000000

+ pongamos nuestros tesoros 4 réditos, colocdndolos en el ~ geno de los pobres, para que nos rinda el mil por uno. El mismo Evangelio nos dice que las riquezas son una espina cruel, que son un lazo de Satanas, que mu- chos perecieron por ellas; pero esto es porque abusaron de ellas los hombres y constituyeron en ellas su dicha temporal. Pusieron su felicidad en cosas transitorias, y asi perecieron, no consiguiendo, despues de unos goces mundanos y terrestres , sino perdicion6 ignominia eter- nas. Sigamos los consejos del divino Pablo, y no nos acaecera semejante desgracia, aunque seamos mas ricos que Salomon. ,Qué consejos son éstos? Oidlos: «El tiem= po de esta vida es muy corto, dice 4 los fieles de Corin= to; lo que importa es que vivamos sin solicitud por las ‘cosas presentes; los que tienen mujeres, sean como si no las tuvieren; los que se alegran , como si no se ale- grasen; los que compran, como si no poseyesen, y los que usan de este mundo, como si no usasen, porque pasa la figura de este mundo.» Quiere San Pablo que los cris- tianos, considerando la cortedad del tiempo actual y la eternidad venidera , usen de las cosas de este mundo con la moderacion debida, no teniendo apego ni pasion4 nin- guna de ellas. Quiere que tengamos nuestro corazon tan desprendido de las cosas de la tierra, como si nada hu- biese en ella que sea digno de nuestra atencion. De este modo las riquezas, no sdlo son titiles para la sociedad, sino aun provechosas al que las posee por su sudor y fa- tiga, 6 de buena fé las ha heredado de sus mayores. Postrémonos en présencia del Sefior, y deponiendo toda avaricia y concupiscencia, pidamosle perdon de los muchos ultrajes que hemos hecho 4 la Bondad infinita por no haberla amado con todo nuestro corazon; arrepin- tamonos de haber puesto nuestro corazon en los tesoros, y digamosle con David: «Tu, Sefior, eres mi riqueza y mi patrimonio en esta vida y en la eterna.» Amen.

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz