BCCPAM000591-3-10000000000000

- »tantos frutos? Destruiré mis antiguos graneros y los en- »sancharé para juntar en ellos todos mis frutos y bienes.» Y diré 4 mi alma: «Alma mia, muchos bienes tienes alle- »gados para muchos aiios; descansa, come, bebe, ten »banquetes.» Hé aqui, amados mios, un hombre que ha encontrado su felicidad ; al parecer, se halla contento, y todo le sonrie. ;Qué porvenir tan halagiiefio! ;Cuantos placeres se promete! ; Pero palabras llenas de locura! ex- _¢lama San Basilio. -; Qué otro lenguaje pudiera ser el tuyo si tuvieses alma de animal inmundo? Son tus senti- ~ mientos tan brutales, que no pienses sino en los bienes. del cuerpo, olvidandote de los del alma? ; Ah! Si atin es- tuviese cierto el impio de que podia gozar seguro por al- gun tiempo de esta dicha que pretende buscar en las ri— _ quezas , podria disimularsele su esttipida locuras mas no sucede asi, dice el mismo Salvador. Al mismo tiempo - que el rico esta formando proyectos de felicidad futura, una yoz celestial viene 4 turbar su espiritu, derribando en un instante los castillos fabricados en el aire: «Necio, le dice ; esta noche vas 4 morir. ¢Para quién sera lo que has allegado?» : Raciocinemos, pues, para nuestra propia utilidad; siendo la gran familia humana pobre por naturaleza, y no habiendo sino un corlisimo nimero de hombres que puedan llamarse ricos, no puede consistir la felicidad temporal del hombre en las riquezas , mucho ménos cuan- do aquellos que las poseen jamas encuentran en su po- sesion el cumplimiento de todos sus deseos. Esta es una verdad mas clara que la luz del mediodia, y en presen- cia de ella erigid un tribunal, joh hombres que ciega- mente vais tras del oro y las riquezas, hombres que constituis Vuestra dicha en los goces materiales que las riquezas proporcionan! levantad un proceso contra vues- tro Criador, acusadlo de injusto en haber dado 4 luz unas crialuras cuya tendencia natural es la felicidad, sin dar- 4

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz