BCCPAM000591-3-10000000000000
147 que no es mds que un medio hacemos un fin; queremos “hacer consistir nuestra dicha en las diversiones, y he= mos trastornado todos los designios de la Providencia; de las diversiones inocentes que la naturaleza nos presenta, el mundo social nada quiere, dejandolas todas para los anacoretas y fildsofos; de las alegrias inocentes que pro- porciona la sociedad racional, no queremos sino lo ideal, pues se han inventado otras en que el alma es la malicia y la corrupcion; al convite moderado y frugal en que se expande el corazon del amigo, han sucedido los grandes banquetes de los Asueros y Baltasares, en que no se es- -casean los manjares mas costosos y exquisitos para rega= lar el paladar, ni los mas preciosos licores para inflamar el corazon; 4 las conversaciones indiferentes han suce- dido las gracias y donaires picantes, que como saetas se cruzan en los aires llevando el veneno de la inmoralidad & cuantos las oyen. La sociedad humana, léjos de ser lo — que Dios se propusiera, se ha convertido por la malicia en una continua agitacion; los hombres no piensan sino en espectdculos, en saraos, en bailes, en convites, én diversiones de toda especie, dlas que deben concurrir necesariamenté personas de ambos sexos, pues sin esto niel convite es opiparo, ni la reunion alegre, ni las con- versaciones amenas , ni el espectaculo brillante. ;jTanto y tan grande es el progreso que ha hecho en el mundo la lascivia! =~ ‘ . Eran sin duda estos placeres y diversiones los que tenia presentes el Sdbio, cuando decia: «Reputé la risa por error, y dije al gozo: apor qué te engafias vanamente?» Eran los hombres que se entregan 4 ellos sin moderacion los que tuviera 4 la vista cuando dijo: «Esta el corazon de los sabios donde hay tristeza, mas el de Jos necios donde existe la alegria.» ; Ah! ,Podra existir la dicha humana en objetos tan deleznables y transitorios? 4 Podra el hombre espiritual ser feliz, entregandose 4 la cor-
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz