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145 sola entrada y con su sactniaith habia la Providencia. reset vado para ella el honor de introducirlo en Ja carrera brillan- te de prodigios y virtudes, con que cumpliria tres afios, ha- ciendo bien 4 todos y ensefiando los caminos dela salud *. Porque en efecto, despues de haber hecho Jesus este mila- gro, salié de Cana, y bajé.4 Cafarnaun, acompafdndolo su ‘Madre, sus parientes y sus discipulos: y despues de haber pasado algunos dias en esta ciudad, subidé 4 Jerusalén 4 ce- lebrar la Pascua: y habiendo ido al templo, echd de él y arrojé fuera de su recinto 4 los cambistas y vendedores de bueyeS, ovejas y palomas, diciéndoles, que aquella casa era de su Padre, y que no convirtiesen el lugar de oracion en casa de trafico. Con solo este hecho portentoso quedaba ya descubierta 4 toda la nacion judaica la naturaleza divina y la mision de Jesucristo, pues esesta lahazaiia mas admirable y singular, que se encuentra en la historia de la humanidad, que un hombre con dos‘ cuerdecitas en la mano haya hecho salir de un templo 4 mas de diez mil personas con sus reba- fios, tirando por tierra mesas, dinero, libros de cuentas, bu- fetes, tinteros y cuanto habia de profano, sin que nadie pen- | sase mas que en buscar parage por donde pudiese huir. Y¥ en efecto, conmovid tan profundamente 4 los sdbios de Jerusalén esta aparicion inesperada de un hombre revestido , de tanta virtud, y que manifestaba tanto celo por la casa de “ Dios, 4 quien lamaba su Padre, *que al momento le rodea- ron, apremidndolo todos 4 que les mostrase con un milagro, que estaba investido de autoridad para hacer aquellas cosas. — La accion fuera portentosa: la conmocion de los 4nimos ex- traordinaria: la respuesta que diera el Salvador, estaba llena de misterios: los corazones habian empezado 4 moverse: mu- chos creyeron en Jesus y no falté quien del gremio de los mismos doctores fuese 4 buscarlo con corazon sincero, para ‘ San Juan Arzobispo Ecaitense dice lo mismo que otros Padres, 4 saber, que en gracia de su Madre, hizo Jesucristo el primer milagro, aquel, por el cual empez6,4 descubrir 4 los hombres su naturaleza divi- na, convirtiendo consu palabra el agua en vino. (Serm. in Deipar. Dor- mition., n.° XIV. TOMO 1}. 10

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