BCCPAM000539-3-33000000000000

F = e é —1TI— MAxmas. Dice el padre de la Iglesia San Ambrosio, que los santos no ignoraron los vicios, sino que procu- _ raron no caer en ellos. (1) Por lo que asi, como los justos aman a Dios con todo su corazon, con toda su alma y con todas sus fuerzas, asi aborre- cen la culpa de todo corazon, emplean todas sus fuerzas en huir de cometerla, y prefieren perder su vida entre horribles tormentos, antes que ofen- der al objeto de su amor. Testigos de esta verdad son mas de quince millones de martires, 4 quie- nes los tiranos ofrecian honores, riquezas y pla- ceres, si apostataban de la fe, amenazandolos con horcas, caballetes, hornos de fuego, y muerte, si no lo hacian. PRoposITOS. i Lo hacemos nosotros asi? ;Ah! No solo no he- mos resistido hasta la sangre, combatiendo contra el pecado, sino que hemos buscado las ocasiones en que sabiamos que habiamos de caer. Si que- remos que no nos falte la gracia divina, huyamos de aquellos lugares y de aquellas personas, que pueden ser lazo y ruina de nuestras almas. Te- (1) Lib. de 8. Joseph.

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz