BCCPAM000539-3-33000000000000

—158— en la Cruz, antes que empiece el sacrificio, quie- re que pase por su Corazon tanta tristeza cuanta ha sido la malicia de los corazones de los pecado- .res para ultrajar 4 su Dios: y asi como permite a los verdugos que rompan sus carnes, permite Ja misma tristeza que asediesu Corazon, lo aco- meta y lo devore. jCudnto no debemos agradecer 4 Jesucristo esta tristeza! Para redimirnos copiosamente, die- ra facultad 4 los sayones sobre su cuerpo: mas ya que no podian estos mandar en su Corazon, él mismo es quien escita en su interior todas las afec- ciones de tédio y melancolia para satisfacer 4 su Padre por todas las acciones pecaminosas, por to- das las palabras malas y por todos los deseos per- versos, con que le hemos ofendido. Al contem- plar este portento de amor, digamos sin cesar- Hijos de los hombres, ghasta cuando sereis de cora- - zon pesado? ¢Por qué amais la vanidad y buscais la mentira? (1) EJEMPLO. La Serdfica Santa Teresa de Jesus, despues de haber renunciado al siglo y consagradose al ser- vicio del Senor, pasé diez y ocho aiios llena de (1) Psalm. 4. v. 3.

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz