BCCPAM000539-2-03000000000000

wa _ Pongamos el caso de que se diga 4 un hombre, que es rey de un pueblo, cualquiera que sea: pero que no es soberano, porque lo es el pueblo, cuyaes la soberania, ; creera ese hombre que es rey? Ser rey y no tener soberania ni realeza, son cosas que se excluyen miluamente : si alguno se persuadiere que es rey , no siendo soberano, no leniendo voluntad propia, ni mas prerogativas que las que le conceda el pueblo en quien se dice que existe la soberania, ese hombre seria un dementado, Los reyes de farsa son reyes en los tealros, pero no en los tronos: y hay que decir que un rey no soberanoes un rey de comedia. De las convicciones légicas que han de existir necesaria- mente en quien pretenda ser rey de ese modo, pasemos a las del pueblo 4 quien se llama soberano. ; Podra éste lener la con- viccion de que es soberano? Seria éste, por cierto, un soberano tan ridiculo como lo es el que, llamandose rey, no ejerce sobe- rania. Una vez pregunté Jesucrislo.a Pedro de quiéo recibian los monarcas los. tributos , si de los hijos 6 de los vasallos; y respondié Pedro que. los recibian de los ultimos; a lo cual re- puso Jesucristo: {luego los hijos son libres de pagarlos ‘? Pues hemos llegado al caso de descubrir las convicciones del pueblo a quien se le llama soberano : en razon inversa es éste un sobe- rano tan ridiculo por su vasallage y su sujecion a pagar tri- butos , como lo es el rey que no es soberano, ni gobierna como rey, sino como delegado del pueblo, que es el soberano, el rey. Magnifico soberano es ese pueblo, que esla sudando una tercera parte del aio para pagar tributes: magnifica soberania posee'el pueblo que en general yisle del pafio mas burdo, del liendo mas grueso , que duerme en cama dura, que come mal, que sufre frio, calor, lluvias, sereno, hielos, granizadas y toda clase de privaciones. No ya se puede Hamar soberano, pero ni siquiera privado del soberano, pues nada tiene en su ‘Mat. cap. XVII. v. 25. Tomo nl. 16

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz