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iil col O1hGhe ning . | Sin Sip diitiay bebe) arth! bgco-e iy sfa L. ; nites ¥ agbA al 20 —_— Sriioe! ; feet Bon y BOM Ast wi aan sank Pooh ‘tne ! “gywien aerates exterior ‘no es" prapanasa el go bernar) Sind el impedir que clioquiet miittamente dos cuerpos movibles, y se evite qile ningtino de ellos padezca detrimento. Podemos decir en un’sentido qite la politica exterior gobierna, asi como décimos que, yendo dos naveés ef marcha paralMaspor anchos mares’, “el capitan de caita tna procura gobernar la suya con‘ toda précaucion , para que’ jamas tropiecen ‘una ‘con otra; y Heguen las dos en ‘buen estado al puerto suspirado, Cada uno de ello8 gobierna el interior , haciendo qué se observe tigorosa ménté la disciplina del buque; y al mismo ‘tiempo sé" précave de la hinchazon dé 'las’olas ,y" ‘elude as ractidis e168 vientos para evitar un choque funesto. Visv gant gheb eobavive “He abit To que hace’ Ta politi¢a exterior , “Aigo ofitios son mantener paz con lds dé fuera, no’ invadir el derecho’ agi y préstit auxilio 4 quien lo necesite. Corta es", 'por tanto, la dife’ rencia que media entte una’ y- “otra politica, 1a ‘interior y la exterior, atingtié parezca qué hay’ alguna en sti tendencia final: porque parece que la politica interior tiene por objeto inmedia- to promover el bien comun| 'y hacer que se observen los’ pré- ceptos de la ley natural’ y divina, y quede en salvo la réligion y la'tnoralidad de costumbres, miéntras que el objeto mas in- meiiato de la exterior apatece que Consiste et tio permitir qtie se infrinja él derecho publice y de zentes, cuya base indéstruc- tible ‘esl ley eterna, ¥/ con el cual se fan dado mano, ‘tiios FY otros, los ‘ptteblos y nacione’s que existen ‘sobre’ la tierra." ‘Sin detenernos: mucho’ en demostrarlé con argumeritos (lie Son irrefaga bles! dirétn6s qld Ia politica exterior tiené st ori- gen cn la’ voltintad tsi’ de ‘Dios: Pee como wide Mises", , # Deuter, chp. NRE Vi", annem

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