BCCPAM000535-7-25000000000000
Año 1792 343 tan superficiales que no llegan al interior; en medio de que me sirven de gran consolación y alegría ver tanto como hacen. Dí las gracias á la Ciudad en una alocución (1) de 20 minutos y han pedido á mi P. Provincial me mande la escriba para que se imprima y así lo ha hecho, porque fué uno de los convidados. Ahora entro yo: si reflexiono lo que he predica- do y predico, me persuado que no lleno mis debe- res, porque no he predicado lo que tal vez debía; temo y me lleno de miedo con todos estos aplausos y honores, no obstante de conocer no son á mí, ni para mí. Yo me veo el mismo que antes sin devo ción, sin mortificación, sin recogimiento y sin todo aquello que predico á los demás. Es verdad que aun estoy caldeado de la devoción que dejo dicha me da su Majestad en el púlpito, no me hace mucha impresión este pensamiento, pero conozco me la hará después, porque me veré en mi propia ignomi.- niosa desnudez, efecto de mi desmedida dureza 6 ingratitud. Dios tenga misericordia de mí. La salud ha estado buena y el estómago tan fir- me, que me admiro, pues no sólo no ha parecido el dolorcillo, sino que he seguido y sigo los ayunos sin trabajo, aun no la abstinencia. Mas ya reconozco debilidad y algún decaimiento de fuerzas junto con mareos y poca firmeza en la cabeza. Por esto y por- que en la próxima Pascua tengo que predicar en Ronda, en una misión nueva, saldré de aquí el Vier- nes de Dolores, Dios meiante, luego que predique 1) Esta alocución es una de las obras más acabadas del Bto. Diego. Se imprimió en Sevilla. El título de Caballero Veinticuatro más antiguo que le expidió el Municipio se conserva en el Convento de Capu chinos de Sevilla, *
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz