BCCPAM000535-7-25000000000000

214 Cartas DEL Beato DieGO deseo de mi remedio y el de cumplir la voluntad de Dios, que, sin duda alguna, creo ser la que V. me manifiesta. Esto supuesto, venerado P. mío, llegando á todo punto, de AR paso á Granada y mi pronta salida de aquí, diré á V.lo que ocurre con la reflexión de que hablo con Dios á quien no puedo engañar, para que en 8u inteligencia disponga lo que debo hacer. La semana pasada avisé á V. la dete rminación de mi P. Provincial de que me fuese al convento de Casares retirado de mis tareas, €. Estoy seguro que dicho P. en ninguna manera se conformará con que me vaya á Granada, así por algunos motivos domés- ticos que en el día tiene con respeto á los Prelados y dependencia de familia, como porque su voluntad ó empeño era lleyarme á Cádiz ó á Jerez, 6 á Ubri- que, que dista cinco leguas de aquí, y excusándolo yo porque en ello me parecía que tenía la deseada proporc ión para el retiro que buscaba, le propuse el de Casares y lo prefirió á los demás con bastante eficacia, y sólo determinándolo, por si creo que puede mudar de parecer, lo que al presente juzgo casi imposible y mucho más si yo se lo propusiera, porque es muy mirado en sus resoluciones y difícil después en variarlas. A esto se agrega mi falta de fuerzas para ponerme en camino largo ó de muchas jornadas; pues en Ja única que hice á Ubrique, me atrasó bastante. El salir ahora prontamente de aquí lo haría si no me detuviese el hallarme actualmente con el do- lorcillo que para todo me inhabilita, y porque'me están dando las aguas minerales artificiales, con las que mañana, Dios mediante, empezaré á tomar la quina en infusión ó su tintura; y prontamente los baños, no obstante lo frío del tiempo, que aun es de invierno por acá; y que ya no he comenzado porque

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz