BCCPAM000535-7-08000000000000
425 — de ellos. En el que contigo ejercito nada temo, porque estoy cierto que tu dirección corre de cuenta del: Señor, y cuanto te inspiro, te persuado, te ordeno, todo, todo, hasta ahora ( y espero que siempre será lo mismo) es muy conforme á lo que te conviene y quiere de tí el que me inspira. Conozco más que el mio el fondo de tu alma, los fines para que eres el que eres en la estimación de los hombres, los caminos por donde te va guiando la sabia Providencia al cumplimiento de los designios que sobre tí ha formado; lo que padecerás antes de su cum- plimiento; lo que te gozarás de padecer, porque al fin serás instrumento de la eloriía de Dios y e: vtirpac 1ón de los errores que tanto cunde nm; y como esto será cuan- do yono sea, quisiera mientras soy, serte de algún más provecho, no perdiéndote de vista; pero como no lo quiere Dios, ten por fijo que quiere que nada me ocultes y que orgas en la mía su voz, como lo haces. Qué más? Todos me dicen que los encomiendes á Dios. Mi P. Herrera, que me dirige, y te ama mucho, me dice que todos los dias ruega en la Misa por tí y tu mi- nisterio: que lo hagas tú por su alma. Mi enferma mil gracias por la estampa: en el día queda muy cerca de su fin; dichosa criatura! La N. sigue, pero trresoluta y tentada de volver á las vanidades que dejó: voy con esfuerzos sosteniéndola, porque puede edificar mucho á sus iguales. Saludo á mi Nieta y que no me olvide, que en el cielo la he de ver y unirme á Dios mucho con ella y contigo, amado hijó. Adiós, adiós, en cuyo nom- bre te bendigo con frecuencia. Tu ajfmo. Padre, — € (a . . DO , $e. Fiancioco Favier Gonzalez. 2 Si el P. Eusebio anda por ahí, mis expresiones. AAN
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz