BCCPAM000535-7-08000000000000
NOTAS Aquí si que me atrevo yo á preguntar á los lectores como el Señor á las turbas :¿Qué habeis visto en esta carta? Un profeta? En verdad os digo que lo es, y más que profeta, pues es maestro doctísimo en la ley y tie- ne el don de penetrar en el interior del Beato y conocer con luz sobrenatural los fines de su misión y los desig- nios de Dios en ella, Yo no he podido leer sin asombro aquella frase: «Ha de reformarse el clero y el pueblo ó á España le espera un gran castigo» El que esto lea y repase en su mente la historia española del siglo XIX, y vea que á raiz de la muerte del Apústol de España viene la inva- sión francesa, y luego la insurrección de las colonias' y después espantosas epidemias; y más tarde la pérdida de nuestro poderío en América, y luego el entronizamien- to del libertinaje, y después la expulsión y matanza de los religiosos, y tras de eso una guerra civil, y más tarde otra guerra nacional, y luego el destronamiento de los Reyes; y tras de esto la anarquía con nombre de re- publica, y con ella otra guerra civil, y luego la pérdida de las Antillas y Filipinas con todas las derrotas, ver- gúenzas y humillaciones,por que ha pasado España en es- te siglo... el que esto recuerde y lea aquella frase del P. Gonzalez, tendrá áeste hombre por un profeta singular y conocerá que España cayó en el abismo, como Israel, porque no hizo caso de lo que Dios le decía por medio de los profetas y santos que le envió en el siglo último, empezando por 8. Diego de Cádiz y terminando en el V. P, Claret. Más como sobre esta materia pensamos insistír antes de terminar la obra, dejamos ya estas notas para empe- zar con la carta en que el B. Diego contesta á su Dirctor.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz