BCCPAM000535-7-08000000000000
— 27 — 4.3 de contricción aquella tarde: empezaron los temo- res de si sería cosa mia y se reiría el pueblo, etc., pero acordándome que usted me tiene mandado siga estos movimientos, me resolví á ello, y para más seguridad se lo propuse al P. Eusebio y lo aprobó. : ) En efecto, al concluir la plática, reconvine al pueblo con la desconfianza que me quedaba de que no se aprovecharían de lo que acababa de enseñar- les, poniéndoles por prueba el poco fruto de la tarde antecedente. Díjeles con mucha serenidad en el modo y fuerza en la expresión que darian lugar á que Dios tomase la mano, como.la toma- ría, si no trataban de darse por entendidos:. que yo meempeñaba en que no sucediese, mas que desde entonces levantaba mi mano para que se cumpliese la voluntad de lios: pedí al Señor vol- viese por su causa, y al pueblo dije que no le daba los remedios que para su justificación y salvación propongo en mis sermones, porque ni la frecuen- cia de los Santos Sacramentos, ni la oración, ni la devoción á Nuestra Señora, podía ser útil á los que desprecian la palabra de Dios; y les exhortaba como Cristo mi Señor á Judas, que siguiesen en sus designios de ofenderle y aumentar sus culpas, etc., y que en esta inteligencia me retiraba deján- dolos en manos de su mal consejo. Retireme y nos volvimos á nuestro destino, quedando la plaza léna de gritos, llantos, confusión y- otros varios afectos y efectos que usted puede considerar: di- mos orden para que.aquella noche nadie entrase á vernos, ni consultarnos, etc. De esto resultó conmoverse el pueblo de modo que algunos á voces decían sus culpas, y pedian confesión: se hicieron desde aquella noche, por 7 > A J re ) ¿ y iS =- rr SI vi >) AAN AN 4 NY
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz