BCCPAM000535-7-08000000000000

A. A 1 2 > A tes,por que no pierda, por que no digan, etc., serías un ingrato, sí después de tantas esperiencias, tantos testi montos públicos, y mi dictamen, que no es mío, sino del que me dió sobre tí tanta autoridad, si aún no creyeras sin hesitación alguna, que no tú, pecadorazo indignís:- mo, sino Dios Sabio, Dios Omnipotente, Dios dulcisi- mo, Dios severo, Dios de eterna bondad y misericordia, ocupa el púlpito, cuando desde él enseñas. Qué enseña- rías tú, pobrecillo? Qué eficacia la tuya? Qué dulzura? Qué moción? Qué espiritu para hacer lo que haces? Y cuanto más harás, si como te he dicho y mando ahora, identificas tu intención y corazón para querer y obrar con el que en tí obra? Dijo á la Santa Madre Teresa el Señor: cuida tú de celar y defender mi honra, que eres mi esposa; y descuida de tí, que á mi cargo está tu honor. También te se han dicho respectivamente estas palabras, en orden á tu ministerio; porque te lo hé di- cho y ordenado, y sabes que el que oye á quien enseña, oye á Dios. Digote pues Fr. Diego mío, que aún no haciendo caso de la dureza y sequedad de tu corazón, mi de reflec- ción alguna que te ocurra; te presentes á todos los actos del santo ministerio, con viva fé, de que eres ministro del Señor, Legado suyo, cauce de su doctrina, órgano de su voz y que obras plenamente autorizado, para cuan- to te inspire. Si inspira severidad, severo, sí blandura y condescendencia, blando y deferente, sí dúlce, sí sua- ve, sí afectivo; así por entonces. En una palabra como Dios te mueva, así endiosado obra. Me parece á mí qué harás bién en captar con tus modos atentos, la voluntad de ese Excmo., y de los pode- rosos del mundo, para hacerlos dociles á la verdad y defensores de ella. Alguna vez, dice mi Santo Sales (dá quien amarás mucho) conviene lisonjear los audito- rios, y alabar sus prendas, para que rindiéndonos ama-

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz