BCCPAM000535-7-08000000000000
— 338 — ria, que ni en la oración ni fuera de ella hallaba co- mo enjugar mi llanto. Acordábame de lo que soy y de lo que es V. para mi alma, y lo que ésta le de- be y lo que sin tal Padre teme de sí, y me desha- cía en lágrimas. Procuraba valerme de las reflexio- nes que para abrazar la voluntad de Dios debo á la caridad de V. pero nada adelantaba. Acordéme de loque me dijo V. en la mesa de esa santa Cartu- ja, que ni usted me había de auxiliar ó consolar en el tiempo de mi batalla, y todo junto era una prensa para mi pobre corazón. Por último, Padre amadísimo, usted tendrá razón para reñirme cuanto guste, ¿pero no la tendrá este pobrecillo para llorar la falta de un Padre que es el ser y el todo desu al- ma? Oh! ¿qué será de mí si usted y Dios me dejan á mi libertad? Lo que sobre esto quiero pedir á mi Padre lo haré ála vista, si el Señor me concede este consuelo. No olvide usted mis necesidades, para darme su bendición, y - pedir á Dios por este infeliz que sin cesar pide á el Señor me guarde á usted muchos años en su santo amor y gracia De usted affmo, y menor hijo que en Dios le ve- nera áma y B. L. M. St. Diego J. de Cádiz.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz