BCCPAM000535-7-08000000000000
ml AI 1 UN AO AU 1614 MN 0 A NOTAS Esta carba es una confirmación plena de la unión que Dios había hecho entre estas dos almas justas para que se alentaran mútuamente á ser santos y trabajar por la gloria divina. Las palabras del P. González no pueden ser más terminantes: Desde que te ví y hablé aquel rato primero, quiso el Señor que mi alma viese el camino de la tuya... Veo los rarísimos acontecimientos que te esperan.., Veo que el mundo y el infierno te harán contradicción fuer. te, sin que otro más que Dios se ponga ú tu lado... No vi- viré yo entonces; pero viva en tí desde ahora la firmísima esperanza de que prevalecerás con gloria de Dios, honor tu- yoy de tu Orden. Valiente profeta! Sus vaticinios todos fueron cumplidos al pié de la letra. Por otra parte, qué humilde, qué gracioso y que es- forzado aparece en medio de sus profecías: Para esto ne- cesttas ayuda de cámara, y yo me ofrezco á serlo... pero no gin salario!... y haré por tí cuanto pueda, aunque contigo me arrastren, me persigan y me maten.,. Ojalá! ojalá!! etc. Con tal ayuda de cámara, ó tal cirineo, ya se podía ir gus- tosamente al Calvario, como indica el Beato en la que sigue:
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz