BCCPAM000535-7-08000000000000

ATA EME A paO ir prevenido; y en una porción de pan partido noté, por algunos dias, que sobre lo que se dió de él el primero, seguía dando los siguientes, y parecía no disminuirse en cosa alguna, hasta que cansados de dar, tiramos á acabarlo, como así sucedió. De este y demás pan se repartió por muchos pueblos para los enfermos, siendo creo remedio para bastantes, y aun sé, que alguno (que aun se guarda por cierto Religioso nuestro) se mantiene incorrupto, habien- do pasado siete ó más años. Siguiose á esto en el año siguiente la misión de Ceuta, donde entre otros frutos nos dió el Se- ñor el consuelo de que se bautizase un turco y un guineo; y los bullicios, y casos comunes de sa- nidades por las cedulitas de nuestra Señora. Pasé después á Málaga donde ya había algún rumor, y me instaron hiciese aquí misión; á que respondí la haría si la pedía el Ilmo. ó su Gobernador. Volví- me á Ubrique y fué el aviso para que viniese pron- tamente á dicho fin. Me escribió una Señora de aquí que un día se entró por su casa el Señor Provisor y Gobernador diciéndole, ¿para qué lo quería? porque le habían llevado tres recados de su parte: respondió, no había enviado niuno solo, mas que pues Dios lo disponía así, que el asunto era, me llamase para hacer la misión; y el Señor lo hizo asi, y se efec- tuó con grande conmoción y fruto. Aquí me suce- dió el disponer un sermón de Dogmas para la des- pedida en la Catedral, por consejo de algunos señores Canónigos, dejando para estudiarlo por dos ó tres mañanas el confesonario; hícelo así y fiado yo en mi trabajo, no obstante: que aún para él me había Dios cercenado el tiempo, luego que llegó el día, ó la tarde se vió un concurso desme-

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz