BCCPAM000535-7-08000000000000
— 201 — melo todo. Asi lo harás, y óyeme ahora sobre lo que me escribes. Insisto en que cuando puedas, y los Superiores, n0 te ocupen en misión, procures solicitar dos ó mas 4Re5es, para tratar en soledad con Dios, reanimando en ella tu amor celoso de su gloria y reformación del Reino, las- timosamente fascinado de los infinitos libertinos, que pretenden introducir, ignorantisimos de la religión que profesan, los errores que los han corrompido á ellos. Es verdad que á este fin fuera oportuno el retiro á una hacienda de campo, ¿pero cuánto mejor, con licencia y permiso de los Prelados á un convento pequeno, como el de Ubrique, Marchena, etc? Cual estarías en tu con- vento,observando tu regla y edificando á tu comunidad! Ya le darias motivos para que se edificasey no dijese, como alginos ya han dicho, que huyes del claustro, sabiendo que se os manda á.los misioneros, que luego que acaben se retiren á su celda, y en ella se escondan y sigan la observancia para no perder el espíritu capuchino y dar á todos buen ejemplo. Lo cierto es que necesitas para lo que te espera, for- talecerte mucho y armarte de Dios: y no es menos cier- to que para esto se necesita de un sério, uo pasa- jero retiro, en el centro, que es el claustro. Déjalo todo por tí, que luego á su tiempo tendrás que dejarte á tí por Dios y por los prójimos. Sobre este retiro, 6 cuándo y por qué tiempo te has de retirar, nada ordeno, porque no sé cuando podrás; pero luego que veas puedes, ha- rás muy mal de no hacerlo; y en cuanto á esto te ordeno que así lo hagas, luego que puedas, porque importa ha- cerlo así, y me parece que lo quiere Dios. De este fontal motivo y principio de todo bien es efec- to cuanto ahí has hecho, pero no cuanto has dicho. St para confiadamente decir el número de pecados cometi- dos, suponiendo entre ellos.algunos de mayor maldad y 26
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz