BCCPAM000522-3-10000000000000
DE TERCIARIOS FRANCISCANOS ciedad presente necesita reforma. Esta reforma con la gracia de Dios, la hemos _ de realizar los Sacerdotes. Para ello necesitamos estar animados del espiritu de Cristo, ya que esta- mos investidos de su caracter. Muchos modelos tenemos puestos en la galeria de los Santos, puestos en el Catalogo de la Iglesia. Pero para un siglo dominado por la fiebre de la ambicién, de la sensuali- dad y de la molicie, la figura del Pobrecillo penitente de Asis vuelve a adquirir nuevo relieve y es de evidente actualidad, siempre ha sido interesante para el pueblo y lo es también hoy. Ella encarna el espfritu del Evangelio, que debe ser nuestro espiritu. Con él Francisco de Asfs renov6 el mundo, y con él lo reno- varemos nosotros. He dicho El acabadisimo discurso del Penitenciario de Pamplona, Ileno de uncién evangélica caus6 profunda admiracién sobre todo a los sefiores sacerdotes que en ntimero de cierto cincuenta asistian a la sesién de aquella tarde. Al descender de la tribuna el muy Iltre. Sr. Laguardia fué muy aplaudido y calurosamente felicitado. Sefiores Obispos, Candénigos, Sacerdotes, Reli- giosos y distinguidos caballeros entrechaban su mano. D. Rafael Sanz de Diego. EI cultisimo Beneficiado de Alcaldé, Terciario perteneciente a nuestra Hermandad de Madrid, activo propagandista y erudito escritor que aunque esperado para pronunciar su discurso el dia 23, no pudo llegar a Pamplona era hasta la tarde del 24, en los pocos minutos de que pudo disponer, hizo un discurso de elocuencia fogosa y arrebatadora sobre la Cruz, diciendo que esta debe ser la ensefia y escudo de armas del Terciario y que en ella debe- mos cifrar nuestras esperanzas, pues ella nos salvard y salvara al mundo. El ptiblico que le ofa embelesado, lamenté mucho que lo avanzado de la hora no le permitiera desarrollar todo su plan. La ovacién con que despidieron al ora- dor fué nutridisima y prolongada. Las caldeadas frases de los oradores enardecieron los dnimos de todos los Congresistas, que formaron un torrente de melodias cantando el himno com- puesto para el Congreso por nuestro querido amigo el maestro D. Bonifacio Irdizoz. ‘ La franciscana muchedumbre recibié la bendicién del Excmo. Sr. Obis- po de Pamplona y salié del templo enviando oleadas de espiritu serdfico por ~ todas las calles de la catélica Irufia.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz